lunes, 14 de diciembre de 2009

El final feliz de Ponce, el caballo que quedó atrapado en el Henares


Alcalá de Henares • Actualidad • Sucesos

Noelia Torres - jueves 10 de diciembre de 2009 a las 21:11 horas


El caballo que quedó atrapado con el agua al cuello ya está sano y salvo en la Esgaravita.

El valiente Ponce, un caballo de color canela y uno de los habitantes de la Granja Escuela de la Esgaravita, fue ayer, jueves, el protagonista de la jornada y el foco de todas las cámaras. Aguantó estoico alrededor de 12 horas con las frías aguas del río Henares hasta el cuello. Gracias al empeño de su cuidador y la acción del Grupo de Rescate en Altura de los bomberos de la Comunidad de Madrid, GERA y de los Bomberos de Alcalá, final y felizmente fue rescatado: Sano y salvo.
El periplo de Ponce comenzó la madrugada del miércoles cuando, según Iván Gómez –el cuidador de todos los caballos, el susurrador de La Esgaravita–, algo le asustó y por eso abandonó la manada. “Ponce está hermanado con el grupo, duerme con ellos. Cuando llegué a la finca sobre las 8.30 horas, enseguida vi que faltaba y pensé que se había ido al río. Fui a buscarle y comprobé que había marcas de moto. Quizás, el ruidos de los motores le asustó".
Iván encontró a Ponce muy nervioso, sumergido por 20 metros de agua y con las patas enganchadas a las algas y el fango del fondo del caudal. El Henares en ese tramo es bastante profundo y tiene un desnivel acusado, además “es una trampa mortal porque habrá dos o tres metros de residuo orgánico", explica Gómez que intentó sacar al animal haciendo palanca y picando el suelo para hacer una rampa, sin éxito.
Al ver que la operación se tornaba más complicada de lo que se pensaba en un principio, el cuidador llamó a su amigo Rubén García, bombero de Alcalá, que justo terminaba su turno de trabajo. “Avisé a mi mando y fui para allá. Vimos que había que movilizar a más facultativos y en cuestión de una hora, llegaron más bomberos, la Policía, una ambulancia y el Grupo de Rescate en Altura con el helicóptero", un helicóptero que se utiliza para salvar a personas perdidas en la montaña, explica García.
El rescate de Ponce duró casi tres horas. En ese tiempo, miembros del GERA y el propio Iván Gómez, se metieron en el agua con trajes de neopreno para poder colocarle al caballo el arnés y las eslingas alrededor de su cuerpo. “Yo me subí a lomos del animal un rato para que se tranquilizara. Estaba muy estresado porque él también tiraba para poder salir de la trampa", añade su cuidador.
Y como si de Pegaso se tratase, el rescate de Ponce resultó ser de altos vuelos ya que el helicóptero, sorteando los cables de alta tensión, una dificultad añadida a la operación de salvamento, izó al caballo por los aires para sacarle finalmente con éxito del río Henares. Tras el aterrizaje y en pocos minutos, Ponce se ponía en pie y comenzaba a caminar sin mayor complicación.
Un final feliz
Por suerte, la aventura de este caballo asustadizo terminó sin tener que lamentar males mayores que una pequeña calva en su lomo, por el roce de las eslingas, y arañazos en las patas debido a las ramas del fondo del río. Podrá seguir haciendo sus labores en la Granja Escuela, como galopar en el aula de hípica, ser partícipe de su espectáculo medieval, o ser el flamante modelo de la puesta de herraduras, y seguirá haciendo las delicias de los más pequeños que acuden a la finca La Esgaravita. Ahora que el caballo está sano y salvo, su cuidador bromea: “Ponce puede presumir de haber hecho algo que yo todavía no. Ha volado en helicóptero”.
Dos escuelas en la ciudad enseñan el arte de la hípica
La ciudad de Alcalá cuenta con varios lugares donde se puede dar clases de hípica. Es el caso de la UAH que puso en marcha, en 2003, el Aula de Hípica en el Campus Externo. Es la única universidad pública que cuenta con esta actividad en su propio campus. Gracias a la respuesta de los miembros de la comunidad universitaria esta actividad, que comenzó con seis caballos, se ha ampliado y cuenta actualmente con 16. Ofrece clases de iniciación, doma o salto, distribuidas en varios horarios y pueden asistir alumnos, profesores, personal de la Universidad y familiares. Además ofrecen sesiones de hipopsicomotricidad a caballo, para personas con discapacidades físicas o psíquicas. Más información en el teléfono 669546165.
Otro lugar emblemático en el que aprender a galopar es el Centro Hípico Las Calderas, situado en la carretera de Alcalá-Camarma, en la rotonda de la BRIPAC. En sus instalaciones se imparten todas las modalidades de equitación y además, concertan clases extraescolares de hípica para colegios. Más información en www.hipicalascadenas.com

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